Las 10 mejores actuaciones cinematográficas de David Bowie

labyrinth-1986

Uno de los adjetivos más utilizados para describir a David Bowie a lo largo de su carrera ha sido “ecléctico”. Su versatilidad ha sido un hecho palpable no sólo en su producción musical, sino en toda su vida artística. Bowie ha sido un verdadero camaleón y ha ido mutando con el paso de los años hasta el día de su fallecimiento.

Fue una de las estrellas indiscutibles en el panorama artístico de los 70 y 80. Esto despertó el interés de la industria cinematográfica, que consideraba al Duque Blanco como un valioso rostro para sus repartos. Su figura esbelta y sus características tan peculiares, simbolizadas en sus icónicos ojos (tenía una pupila más grande que la otra debido a un golpe que recibió durante una pelea cuando era niño) lo convirtieron en el personaje perfecto para encarnar al extraño, al alien, al marginado.

Ya en los 90 comenzó, poco a poco, a disminuir su producción artística. Su participación en películas se hizo cada vez más rara, en parte por sus problemas de salud. Sin embargo, incluso en pequeños papeles y cameos, con un rostro marcado por la edad y el abuso de las drogas, su carisma y delicadeza artística permanecieron inalterados.

Bowie ha trabajado con los mejores cineastas del mundo, de Scorsese a Oshima, de Lynch a Scott, de Landis a Nolan.

Las películas de esta lista están ordenadas cronológicamente.

 

1. The Man Who Fell To Earth (1976, Nicolas Roeg)

The-Man-Who-Fell-To-Earth-Bowie

En 1976 Bowie interpretó su primer papel en una película. Es la era del “Thin White Duke“, Bowie se encuentra en la cúspide de su carrera y Roeg lo escoge para encarnar el personaje principal de la adaptación cinematográfica de la novela “El hombre que cayó a la Tierra“, de Walter Tevis.

Bowie encarna a Thomas Jerome Newton, un alienígena humanoide que viene a la Tierra con la intención de conseguir agua para su propio planeta, que está moribundo. Una vez aquí, y dada su inteligencia superior, el alienígena comienza a escalar social y financieramente para conseguir su propósito.

El personaje de Newton parecía estar hecho a la medida de Bowie. En una entrevista admitió: “Estaba completamente alienado por el personaje. Lo interpreté de una manera muy natural… Por aquella época me metía unos 10 gramos de coca al día. Estuve fuera de mí durante todo el rodaje; de principio a fin”.

El aislamiento, la alienación, la otredad son las principales características de Newton: se siente diferente a los humanos porque es diferente, a pesar de que es fácilmente absorbido por sus mismos vicios y defectos.

La estética de Newton está fuertemente conectada a la era de Berlín: la portada del álbum de 1977 Low es un fotograma de la película.

 

2. Just a Gigolo (1978, David Hemmings)

Just-a-Gigolo

David Hemmings, director de películas de culto como Blow-Up o Deep Reed dirigió esta “Schöner Gigolo, armer Gigolo“, última aparición de Marlene Dietrich en la gran pantalla.

Lo cierto es que este filme es considerado por los críticos como un auténtico desastre cinematográfico. Bowie se refiere a ella como “mis 32 películas de Elvis Presley, rodadas todas en una…”.

Berlín, años 20. Cuando el joven coronel Paul von Przygodski (David Bowie) regresa de la guerra, tras pasar varios meses en coma, se da cuenta de que el mundo que conocía ha cambiado drásticamente. Para él, que pertenece a una familia aristocrática, será muy duro ver su casa convertida en una pensión y tener que buscar algún trabajo para ayudar económicamente a los suyos. Después de un periodo de aturdimiento y desorientación, una noche conoce por azar a la baronesa von Semering (Marlene Dietrich), que regenta un club de gigolós.

La película fue un fracaso por varios motivos. En primer lugar, falla en su objetivo principal, que era ironizar los albores del partido nazi: representando el movimiento como algo ridículo y grotesco, pero no de un modo tan divertido como era de esperar. Los actores parecen estar ahí sólo para hacer un favor al director (y, después de algunas entrevistas con los protagonistas, parece que en realidad fue así). Y además, el personaje de Bowie es completamente hueco. No muestra ningún tipo de evolución a lo largo del relato a pesar de la variedad de situaciones a las que se enfrenta. Aún así, la mera presencia de Bowie merece el visionado de la cinta.

 

3. Christiane F. (1981, Uli Edel)

Christiane-F1

Christiane F. – Wir Kinder vom Bahnhof Zoo“, basado en el libro autobiográfico de 1979, se convirtió en una película de culto de gran éxito, debido a su contundente enfoque del tema principal y también a la indignación de gran parte del público provocada por la temprana edad de los personajes. El cameo de Bowie interpretándose a si mismo ayudó, por supuesto, a impulsar el éxito comercial de la película. Aunque el papel de Bowie es pequeño, su presencia se prolonga durante todo el metraje.

Christiane es una adolescente de Berlín de apenas 14 años que poco a poco se va enganchando a la heroína, hasta el extremo de tener que prostituirse para pagarse su dependencia.

Como ya hemos mencionado, Bowie está presente en toda la película, empezando por la banda sonora, perfectamente enmarcada en esos años. Christiane prueba la heroína por primera vez en uno de sus conciertos, con el fin de ser aceptada por los demás niños; cuando necesita dinero, vende su cuerpo (sí, también a Bowie…). Ni que decir tiene, Bowie es uno de los principales símbolos de la época, gracias a la trilogía de Berlín y a las glamourosas referencias al consumo de drogas.

 

4. The Hunger (1983, Tony Scott)

The-Hunger

A pesar de no ser un gran éxito comercial, ni una película perfecta, “The Hunger” es considerada una película de culto por sus fans, gracias a su estilo gótico y el aura esotérica.

Miriam Blaylock no sólo colecciona arte del Renacimiento y colgantes del Antiguo Egipto sino, sobre todo, amantes y almas. Moderna y elegante, Miriam es una vampiresa intemporal residente en Manhattan, una mujer bendecida con la belleza y maldecida con su sed de sangre. Como podéis imaginar, en el momento concreto en el que se desarrolla la historia, David Bowie es su amante, pero no le queda demasiado tiempo de vida.

Casi veinte años después, los hermanos Scott produjeron una serie de televisión con el mismo nombre “The Hunger“. El anfitrión de la segunda temporada es David Bowie: interpreta a un artista loco que cuenta las historias a un psicótico fan. Para ser sinceros, la serie en sí es evitable, aunque tiene alguna cosa interesante.

 

5. Merry Christmas Mr. Lawrence (1983, Nagisa Oshima)

Merry-Christmas-Mr.-Lawrence

1983 fue un buen año para Bowie, tanto por la música como por el cine: “Let’s Dance” es uno de los álbumes más exitosos de su carrera, y además participó en 3 películas: “The Hunger”, “Yellowbeard” y “Merry Christmas Mr. Lawrence”, del director japonés Nagisa Oshima.

La película está ambientada en un campo de prisioneros japonés, en 1942. El título hace referencia a uno de los personajes, el coronel Lawrence, que trabaja como mediador entre los prisioneros ingleses y los soldados japoneses. La llegada del excéntrico Maj. Celliers arruinará el frágil equilibrio del campamento.

El tema principal de la película es el choque de culturas entre Oriente y Occidente: los soldados japoneses tienen una mentalidad militarista y machista, mientras que los británicos son débiles y sumisos.

El choque se materializa por los dos personajes principales, el capitán Yonoi y el Mayor Celliers, ambos interpretado por músicos (Ryuichi Sakamoto y David Bowie): Yonoi desarrolla una fascinación morbosa sobre Celliers, pero no puede dejarse llevar debido a su código moral; Celliers, a pesar de ser el preso, tiene a Yonooi en la palma de su mano.

Se dijo que las características de Cellier estaban inspiradas en el personaje de Peter O’ Toole en Lawrence de Arabia, mientras que Yonoi era más de Yukio Mishima: lo que da cierto sentido a la relación homoerótica subyacente en la película, entremezclada con la crueldad militarista.

 

6. Labyrinth (1986, Jim Henson)

labyrinth-1986-1

Otra película de esta lista que fue un fracaso en un primer momento, y luego se convirtió en una película de culto, del titiritero y director Jim Henson (los Muppets, ¿os suena?). Se suponía que iba a ser una película de fantasía musical para los niños, pero la verdad es que resultó un relato bastante cruel y extraño.

Sarah, interpretada por una jovencísima Jennifer Connelly, es una niña soñadora e imaginativa. Molesta por el llanto de su hermano pequeño, ella evoca al rey de los Goblins (David Bowie), uno de los personajes de sus fantasías, para que se lleve al bebé.

Para salvarlo, debe llegar al Palacio Goblin, ubicado en el centro de un laberinto mágico lleno de trampas y criaturas monstruosas. A lo largo del camino, Sarah reúne algunos ayudantes mágicos, que la ayudarán para llegar hasta Jareth, el Rey de los Goblins. El objetivo principal de Jareth, sin embargo, es convencer a Sarah se quede con él, para siempre.

La interpretación de Jareth por parte de Bowie es impecable. Cabello voluminoso, ropa iridiscentes, pantalones elásticos (marcando paquete), zapatos de estrella glam… Un personaje perverso y fascinante que seduce a Sarah y trata de corromperla usando en su contra su propia imaginación. Huelga decir que las piezas musicales son tremendamente pegadizas… Obviamente, la mayoría son de Bowie.

 

7. Absolute Beginners (1986, Julien Temple)

Absolute-Beginners

Ese mismo año, Bowie apareció como personaje secundario en el musical “Absolute Beginners“, dirigida por Julien Temple.

La película está basada en la novela de Colin MacInnes,que retrata la crónica social y musical del Londres de finales de los 50. La ciudad se muestra como un armónico y colorido desfile de mods, teddy boys, música jazz y gente alegre. Colin es un fotógrafo aficionado, enamorado de la aspirante a modelo Crepe Suzette.

Bowie interpreta a un hombre rico, interesado ​​en desacreditar a la juventud rebelde con el fin de ganar más dinero: contrata a Colin para hacerlo, y la escena de la entrevista es probablemente una de las mejores en la carrera cinematográfica de Bowie.

La película no es ninguna obra maestra, de hecho fue una de las razones del fracaso y de la desaparición de la productora. Los personajes son exageradamente estilizados, incluso para ser un musical, y la historia, en fin, brilla del todo por su ausencia.

 

8. Basquiat (1996, Julian Schnabel)

Basquiat

Retrata la historia del talentoso Jean-Michel Basquiat, un ex artista callejero que, descubierto por Andy Warhol, experimenta un gran éxito de público y pronto es destruido por su propia fama.

Basquiat es una figura clave en la escena Pop-Art, y el primer artista negro en recibir cierto reconocimiento. La película narra su camino artístico desde su primer contacto con el arte (el “Guernica” de Pablo Picasso) a los días antes de su muerte, cuando las drogas y la mala salud lo dejaron sin nada más que dinero.

David Bowie interpreta a Andy Warhol, que en realidad era su amigo en la vida real: su actuación es creíble y genuina, ya que no trata de disimular los defectos del artista estadounidense, al que presenta como un hombre carente de gusto artístico al que sólo le atraen los bichos raros.

 

9. Zoolander (2001, Ben Stiller)

Zoolander

Aunque no soy muy fan de Ben Stiller, lo cierto es que “Zoolander” es una de sus películas más exitosas y, probablemente, una de las comedias más divertidas de los últimos veinte años.

Lo más divertido es la absoluta vacuidad asociada con el mundo de la moda y la cantidad de divertidos y extraños cameos con los que cuenta la peli.

Derek Zoolander (Stiller) ha sido el modelo masculino más cotizado durante los últimos tres años. La noche de la gala que podría suponer su cuarta corona, el galardón se lo lleva un nuevo modelo llamado Hansel (Wilson). Derek queda en entredicho y como un idiota, y decide retirarse. Sin embargo, el prestigioso diseñador Mugatu le pide que desfile para él, pero sus intenciones están muy alejadas del glamouroso universo de la moda… Lo que Mugatu realmente quiere es utilizar a Zoolander para eliminar al primer ministro de Malaysia.

Bowie se interpreta a sí mismo en un pequeño cameo, como el juez del duelo de desfiles entre Derek y Hans, cuando éste último gana gracias a su habilidad para quitarse los calzoncillos sin necesidad de quitarse los pantalones. Su naturalidad y elegancia son el contrapunto perfecto de una escena muy divertida y completamente absurda.

 

10. The Prestige (2006, Christopher Nolan)

the-prestige-bowie-2

Entre el primer Batman y su exitosa secuela, con el fin de no dar demasiado descanso a Christian Bale, Nolan se saca de la manga esta joya sobre espectáculos de magia a finales del siglo XIX.

En Londres, a finales del siglo XIX, cuando los magos eran los ídolos más aclamados, dos jóvenes ilusionistas se proponen alcanzar la fama. El sofisticado Robert Angier (Hugh Jackman) es un consumado artista, mientras que el tosco y purista Alfred Borden (Christian Bale) es un genio creativo, pero carece de la habilidad necesaria para ejecutar en público sus mágicas ideas. Al principio son compañeros y amigos que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando el mejor truco ideado por ambos fracasa, se convierten en enemigos irreconciliables: cada uno de ellos intentará por todos los medios superar al otro y acabar con él. Truco a truco, espectáculo a espectáculo, se va fraguando una feroz competición que no tiene límites.

En segundo plano está la figura de Nikola Tesla, un científico loco interpretado por un envejecido y tranquilo David Bowie. Una figura perfecta para ser encarnada por Bowie, al que se le asociaba con el mundo de la alquimia, el misterio y los poderes de otros mundos. Su actuación es precisa y elegante. Este fue uno de sus últimos papeles en el cine.

 

Traducción del artículo “The 10 Best David Bowie Movie Performances” publicado en la revista Taste of Cinema el 17 de noviembre de 2015.

twittergoogle_plusmail


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>