Mad Max: Fury Road | O la persecución más larga jamás filmada

Hola a todos! Soy Jose Wela. Hoy me voy a estrenar como colaborador en esta página, haré un comentario-crítica informal y personal, aunque soy cinéfilo y he hecho mis pinitos trabajando en el cine (en decorados y atrezzo principalmente, también en dirección de foto para pequeñas producciones, incluyendo rodajes en 3D) no me considero alguien con trasfondo suficiente para hacer una crítica profesional y seria, sin embargo, ya que gente como Belén Esteban se atreve a grabar discos o escribir libros… aquí va mi crítica!

Mad Max furia en la carretera (2015)
O la persecución más larga jamás filmada.

Contexto: Tras lo que parece ser una tercera guerra mundial, incluyendo el uso de armas atómicas, el planeta ha quedado para el arrastre, y la gente no ha corrido mejor suerte, la estructura política, social y tecnológica del mundo se ha venido abajo por completo y cada uno trata de sobrevivir como puede en una especie de medievo postapocalíptico y desesperado donde el reciclaje y la soldadura son ley de vida. Delicioso, ¿no?

Algunos años después del colapso, tiene lugar esta historia.

Max_comienzo y trailer

El nuevo Max ante el viejo mundo

Cuando me enteré de que estaban rodando una nueva película de la saga Mad Max, y como amante de las películas originales que era y sigo siendo, di un buen respingo en el sofá hace unos meses, y las retinas se me hicieron agua al ver poco tiempo después el primer tráiler liberado por la productora, en el que un misterioso personaje, encapuchado, de espaldas, junto a un muscle car clásico debidamente tuneado siguiendo el manual de estilo del maestro liendres (consistente básicamente en “aprovechar lo que encuentres”), aplastaba un lagarto mutante bicéfalo con el tacón de su bota para emprender acto seguido una frenética huida, dejando tras de sí una colección de macarras de aspecto peligroso e insalubre en medio de la polvareda resequísima del desierto. Se dejaba entrever un mimo exquisito en el rodaje y la dirección de arte, y aunque de nuevo el tono amarillento pútrido de moda aparecía en el look de color de la película (amarillento pútrido o anaranjado para los tonos medios y luces, verde-azulado ciénaga para las sombras, en lo que viene siendo una verdadera obsesión de las productoras y/o coloristas de hollywood de los últimos 10 años), quizá esas modernuras también significasen una acertada renovación de la saga en otros aspectos.

En ese tráiler ya se anticipaba mucho de lo que veríamos en la película, y también de lo que no veríamos, ya que el tratamiento de los personajes es casi igual de superfluo a lo largo de todo el film que en el mismo trailer.

En el cine industrial actual (iba a decir mainstream, pero no es tan apropiado), donde la fobia a un plano más largo de 3 segundos roza lo patológico, simplemente no se pueden perfilar personajes, no hay forma de darles profundidad, porque el actor, aunque pudiera, no tiene tiempo de interpretar un papel, no puede haber progresiones, transiciones emocionales ni matices… así, en este cine de la prisa, los personajes han de presentarse como estereotipos fáciles que un espectador perezoso y de cualquier cultura pueda entender en un pestañeo. Esto es lo que encontramos en Mad Max: Fury Road, a paletadas. Los malos son malos, los buenos son también malos, pero por otro motivo. Y si un malo se vuelve bueno, se le lava la cara y los dientes, y así se logra su transformación y redención.

Hay algunos intentos de dotar a los personajes de profundidad, no obstante. El mismo Max tiene unos traumas psicológicos de aúpa, estos son esbozados mediante manidos flashazos en los que una niña y una mujer se le aparecen y le suplican ayuda, diciendo algo así como “no nos abandones”. No hace falta mucha imaginación, pero sí mucha colaboración del espectador, para entender que Max ha perdido mucho en este mundo hostil, y que quizá en otro tiempo no fue una bestia sanguinaria, sino también alguien que podía ser escogido como amante y padre. Hasta aquí el fondo y trasfondo de Max, personaje que se apunta a la moda de la parquedad en los protagonistas de acción, siguiendo quizá el principio de “mientras no abras mucho la boca no parecerás demasiado tonto”.

Hola, soy tu esquizofrenia

Hola, soy tu esquizofrenia

Por otro lado tenemos a la Imperator Furiosa, interpretada por Charlize Theron, un personaje atractivo por su aparente ruptura con los moldes, que poco a poco va cediendo el control a Max, en una suerte de colaboración por la supervivencia, lo que le resta fondo y credibilidad. La Imperator furiosa que me hubiera gustado ver, que habría sido creíble, habría tratado como un perro a Max TODA LA PELÍCULA, sin concesiones, y su colaboración por la supervivencia tendría que haber sido más forzosa y violenta, de un odio y necesidad recíprocas, de una tensión total, pero alguien pensó que, en un mundo tan hostil donde nadie puede fiarse de nadie, eso sería demasiado…

ciudadanos oprimidos y sedientos que no han oído hablar del 15M

ciudadanos oprimidos y sedientos que no han oído hablar del 15M

Ya desde los primeros momentos se nos intenta abrumar con montajes circenses de escala mastodóntica, tal es el caso de la ciudadela, donde hacen preso a Max: una especie de pozo entre acantilados donde la distopía se presenta en su versión fácil de digerir, al igual que los personajes, mostrándonos una horda de pseudocampesinos famélicos que acarrean por todas partes canastos vacíos sobre sus espaldas, una élite que vive literalmente en lo más alto del acantilado, y un ejército de rapados paliduchos que se encarga de mantener el orden, pisoteando a los de abajo en la esperanza de acercarse un poco más a los de arriba. Sociología para dummies.

El villano

El villano

El liderazgo supremo lo ostenta una especie de leyenda del Heavy Metal, de melena larga y blanco-amarillenta, viejo pero fuerte como un toro, carismático y enfermo, que ejerce una influencia semi-religiosa sobre su pueblo, al que castiga y premia a partes iguales. Este actor es uno de los que más mérito tiene de toda la película, porque se ha pasado el rodaje a pleno sol enfundado en una armadura de plástico transparente, cociéndose en su propio vapor, y frunciendo el ceño todo el tiempo sin desmayarse. De Óscar.

Pero es cierto que los decorados están muy bien trabajados, aunque tan claramente diseñados para impresionar, que finalmente dejan frío al espectador.

Sin entrar en muchos más detalles, diremos que, estando preso en la ciudadela, Max emprende su huida por túneles y pasillos, a empujones y patadas, pero no logra salirse con la suya y acaba de “bolsa de sangre” para un jinete pálido, que es movilizado cuando la élite descubre que el envío que acaba de salir de sus puertas, un convoy que transporta gasolina conducido por Furiosa, toma un rumbo distinto al esperado. Ah, y que lleva escondidas a las parejas reproductoras del líder, 5 chicas jóvenes, sanas y bastante monas destinadas a perpetuar su estirpe. Verdaderas joyas de la corona a la fuga, en busca de su liberación no sólo como cautivas, sino como mujeres.

Acuñando la nueva expresión “estás hecho un mascarón de proa”

Esta persecución durará más o menos el resto de la película, y es una habilísima sucesión de planos de alto nivel (y lo digo sin ironía) y una lección de rodaje de acción, ya que la coordinación, precisión y habilidad que exigen está fuera de toda duda.

A lo largo de este viaje se suceden altibajos de violencia y peligro, mientras van dejando atrás los parajes conocidos para adentrarse en terrenos aún más inhóspitos, hasta el punto de meterse en una ferocísima tormenta de arena para escapar de sus perseguidores, que es una de las partes donde el director de fotografía se lo ha tenido que pasar mejor, que lo sé yo.

Sin desvelar mucho más del argumento de la película, me gustaría destacar la labor de la dirección de arte y diseño de producción, no sólo los vehículos están modificados con un exquisito sentido de la chapuza y con una riqueza estética sublime (dentro del estilo liendres, siempre), aunque por momentos algo exagerada, sino que el vestuario es uno de los aspectos más cuidados que se han visto en un filme de este tipo en décadas. Las texturas y paletas de color propias de cada clan a modo de trajes regionales del apocalipsis, los materiales usados, el estilismo de todos los personajes de reparto y figurantes… produce un efecto estético repleto y plausible, no han escatimado en atender a personajes secundarios y extras, a los que han dotado en todo momento de vestuario de la misma calidad, al menos por lo que uno puede percibir en un sólo visionado del film.

En Mad Max Furia en la Carretera, la carretera como tal brilla por su ausencia. No sale ninguna en toda la peli.

En Mad Max Furia en la Carretera, la carretera como tal brilla por su ausencia. No sale ninguna en toda la peli.

Por otra parte, la misma dirección artística que roza lo sublime en tunning y vestuario, cae en lo delirante en otros aspectos, destacando las partes en las que el guitarrista sado maso del infierno aparece por ahí: un tipo vestido de lino rojo con una guitarra de dos mástiles (en verdad eran bajos, no guitarras, pero el sonido era un punteo rabiosísimo e infinito), colgado con tiras elásticas de una estructura montada en un vehículo de persecución y a su vez delante de una pared de altavoces y amplificadores que, de ser real, hacía tiempo que habrían licuado el cerebro del pobre guitarrista debido a la presión sonora. Por momentos, esas escenas de asalto al convoy de la Imperator Furiosa se convierten en un viaje de ácido mezclado con números de nuevo circo: los tíos colgados de pértigas, catapultas humanas, la estética post-industrial mezclada con el neo-hippismo del Burning Man, todo ello aderezado con con toneladas de macarras y hectómetros de piel paliducha desnuda que hacen pensar en una Fura dels Baus absolutamente desatada… crean por momentos escenas tan dantescas como hilarantes. Y buenas risas que me eché en el cine.

#sado #latex #fuego #escozor #amplis #noganoparapuas #nofilter

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Así que se puede echar un buen rato siempre que uno no tenga expectativas demasiado altas, y manteniendo la debida distancia de seguridad mental entre la saga original de Mad Max y esta nueva entrega.

Es el Circo del Sol? La Fura dels Baus a tope de farla? El festival Burning Man? No, son perseguidores cabreados!

Es el Circo del Sol? La Fura dels Baus a tope de farla? El festival Burning Man? No, son perseguidores cabreados!

Se la recomiendo a: los que disfrutamos viendo macarras horribles y peligrosos haciendo locuras y jugándose el pellejo de forma kamikaze. A los fans del D.I.Y. y del bricolage. A los que quieran ver una masterclass de rodaje de acción (y montaje, ojo). A los que disfrutan cualquier historia que se base en mundos donde las leyes, la civilización y la cordura están fuera de su jurisdicción.

No se la recomiendo a: los fans de lo distópico que esperen ver un mundo rico y bien definido. A los que les gusten las historias con algo de trasfondo y calado. A los que quieren sentir emociones algo más complejas que tirarse por el tobogán de un parque acuático.

Así es como la saga Mad Max ha pasado de una casi serie B de culto, a un cine mainstream de in-culto.

Mi nota final: 6

Y muchas gracias por leerme!

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